3.12.13
CAMISA DE FUERZA
Formamos nuestras propias jaulas y no nos permitimos ser libres a nosotros mismos, creo que por pereza, no lo sé. Tal vez por temor, o quizá resignación. Lo que es cierto es que el sentimiento de ahogo es una enredadera voraz que va asfixiando todos nuestros pensamientos, hasta lograr auténticos momentos de frustración e impotencia, es un pálpito frenético que asfixia nuestro corazón poco a poco.
Proponerse un cambio es fácil pero llevarlo a cabo es tremendamente complicado, al menos para mi, que siempre caigo víctima de mi entramado cerebro, un cerebro que es un laberinto de sensaciones contradictorias y preocupaciones, que en tantísimas ocasiones resultan inútiles.
¿Qué debo hacer para librarme de mi propia camisa de fuerza?
¿Es ésto la extravagancia?
Los libros de autoayuda podrían ser una opción, otra es el imponerme a mí misma. O asumir el sentido literal de camisa de fuerza, VESTIRME DE VALOR.
Por lo demás, todo bien. I'm in love.
10.10.13
COMIENZOS
Llegó y se sentó en la primera fila, en el asiento que
acomodaría por años su pasión. Ansiosa y nerviosa, escuchó a aquel profesor, de
semblante transparente, y sus palabras fueron clavándose en sus ojos, brotó de
su adentro un pálpito de satisfacción, un respiro, la meta, pensó. Las lágrimas
emergían silenciosas y procurando no caer, las avistó el profesor que enmudeció
y se quedó mirándola, un momento de pausa embarazoso para ella, mágico para él,
quizá.
VIA mymodernmet
5.8.13
What else?
Los días son dispares, días que se desvanecen sin más y otros que se me clavan como puñales, tanto por el dolor como por la felicidad. A menudo me siento sola, aunque tenga a gente alrededor me siento sola y poco querida. Es evidente que podemos extirpar a personas de nuestras vidas pero no de nuestros corazones sin más. El cariño puede resolverse de infinitas maneras y no siempre estamos conformes con lo que nos dan. Hoy no me siento conforme con el cariño que me dan, porque lo siento interesado. Odio la dependencia que sufro hacia los demás. Creo que soy demasiado exigente y que tengo miedo, miedo a perder a los que más quiero, que me abandonen sin más, tal como hice yo. Siento dolor por el dolor que provoqué, y que sigo provocando. Siento temor por los descuidos de cariño, por la falta de miradas cómplices, por mi obsesión. Estoy obsesionada, así es. Tal vez el tiempo de duda y existencia frenética, previos a la paz, previos a este tiempo, hayan hecho de mi una obsesionada que se está quedando sin personalidad y sin valor, por si no fuese poco a mi falta de autoestima ahora debo añadirle esta obsesión.
Necesito y debo imponerme a mí misma, pues me descubro perpleja ante las motas de personalidad de los demás, y sobretodo de él, más veces de las que querría admitir.
VIA hawaiian coconut; Casilda se casa; ?
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