8.6.10

                                                   by Manuel Atienzar



Hoy no podía soñar
sin dedicar unas palabras a mis pensamientos...




Hoy he abrazado sin miedo,
he sentido el placer de dejar caer mi cuerpo, 
entregar todo el peso en unos brazos,
unos brazos al parecer dañados,
con toda la ilusión de tocar mis labios.


Espero no exprimir amargura de mis párpados,
como ya lo hice sin quererlo, tanto.
Tantas veces he naufragado.
Veo un puerto al alcance de mis manos.

2.6.10

LONELY




Vuelven las dudas,
acostumbradas a vivir en mi.


Esos picores amanecen en la punta de mis dedos.
Se trasladan a las neuronas
provocan en mi, frenéticos impulsos de abrazarme a ti.
Al tiempo, en que el pánico se acumula en los latidos,
estalla,
furia indómita cabalgando por mis venas,
hirvientes y vivas.
Ahora una coraza teme dejarse seducir por un sentimiento cálido.
El tiempo pasa sin medición,
las horas se hacen minutos,
no sucede nada
y lo pienso todo.


Supongo situaciones,
interpreto gestos,
invento ilusiones
y a nada se resume.


Tan sólo a cruces lejanos,
a miradas disimuladas,
a vergüenza exaltada.


Confusa,
antiguamente dañada.
Temerosa,
alejada de toda enigmática.
Apartada de cualquier nuevo amor.




Sola. Libre y sola.

11.5.10

A partir de los TEMORES OCULTOS.

                                Rome, by Jonathan Thomas.



     El temor frío y seco,
estremece mi piel, apaga mis pupilas
pero mantiene los ojos abiertos.


   Un corazón a punto de estallar,
harto de latir, cansado de sufrir.


   Se avecina por el horizonte
un tormentoso huracán, el miedo clavado en
mi cabeza. Un ennegrecido futuro acecha.


   Cariñosa nostalgia que pretende embellecer
la tristeza. Aterrorizada, espantada.
Lágrima tras lágrima, foto tras foto.
Exposición de inmortalizadas sonrisas.


   Aquel beso soñado, aquella maravilla,
que fueron tus labios, para mi la vida.


    Ahora se que te vas, me has encerrado
en esta habitación, me has dejado atrás.


    Y la sangre en mis notas, eran las lágrimas
de un corazón roto,
perdido en la estrella más dormida
del vaso vacío más absorto
más necesitado,
una mota en el universo que llora a lágrima viva.